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Mire la fila. Era larga. Al menos 10 personas. Me fui. No podía soportar estar de pie tanto tiempo. Me las arreglaría con lo que tenía, o conduciría a otro lugar, encontraría un lugar para estacionarme cerca o seguiría mi camino, pero también conducir era doloroso. Entrar y salir del auto era doloroso. No podía levantarme del inodoro sin impulsarme apoyando mis manos. Al levantarme, después de estar sentada durante algún tiempo, me quedaba adolorida. En resumen, mi vida era un enorme dolor.

Yo enseñaba veleo, entregaba barcos y hacía recorridos entre Sudáfrica y el Océano Indico. ¿Por cuánto tiempo podría continuar haciéndolo? Ya me limitaba a navegar sólo en catamarán, pero mis rodillas se colapsaban ocasionalmente, por lo que era peligroso. ¿De qué otra forma podría ganarme la vida? Para una mujer de mi edad y experiencia no existen oportunidades de trabajo en tierra en Sudáfrica.

Un amigo estaba entregando un bote en la costa y nos encontramos en Durban. “Doozie se hizo un análisis de sangre, está en una dieta y su artritis ha mejorado sorprendentemente” me dijo Rod.

Hablé con Doozie. Tenía que ir a Capetown para recibir el tratamiento. Mis finanzas y circunstancias no me permitían ir. Busqué en Durban. Encontré lo que buscaba. Hice la cita.

Me explicaron lo que hacían y que obtendría mis resultados en unas semanas.

Estaba en tal agonía que decidí hacer el análisis completo de 270 alimentos para que supiera exactamente lo que podría y lo que no podría comer.

Llegaron mis resultados.

Resulté hipersensible a 50 alimentos, sabía que el éxito se gana o se pierde en la mente así que tomé una actitud positiva y me enfoqué en los 220 alimentos que sí podía consumir. Todavía estaba en el lado ganador.

Lacteos, glúten y huevo tuvieron el nivel más alto de reacción, y por tanto eran los que tenía que evitar por más tiempo.

Me explicaron como funciona la dieta, me dijeron que no sería por el resto de mi vida, ésto me hizo sentir mejor, y me recomendaron un nutriólogo. Descubrí que, como había consumido frecuentemente antibióticos, supresores de dolor, anti-inflamatorios y esteroides, mi flora intestinal había sido dañada ocasionando permeabilidad en mi intestino.

Usualmente los poros del intestino son suficientemente pequeños para que los nutrimentos pasen a la corriente sanguínea, pero cuando el intestino está dañado, las partículas de los alimentos pasan a la sangre provocando una reacción del sistema inmune que ataca los “cuerpos extraños”, esto pone al cuerpo en un estado de inflamación causando enfermedades auto-inmunes como hipertensión, diabetes, artritis, incapacidad para bajar de peso, algunos problemas de la piel y DDA/H.

Recibí algunos suplementos para reparar mi intestino.

Tres días después de haber iniciado la dieta, mis rodillas ya no me dolían, mi hipo-glicemia dejó de preocuparme, perdí 6kg en 2 semanas sin haber sentido hambre en ese tiempo, el hambre incesante que siempre había tenido ya no estaba, mi goteo posnasal desapareció, ya no sufría acidez después de comer, la diarrea y el exceso de gases, felizmente, eran males del pasado.

Han pasado 18 meses y sigo sin artritis, ahora camino largas distancias y tengo un trabajo que requiere estar de pie y caminar durante 9 horas con un descanso 45 min.

No hubiera podido lograr esto antes. Mi sistema inmune se ha fortalecido, ya no he sufrido gripas, he perdido 40 kg en un año sin proponérmelo, ya no tomo glucosamina, MSM ni medicamento alguno para la artritis. Aún el frío en Inglaterra no afecta mis rodillas.

Logré mantener mi dieta mientras navegaba en el Atlántico hacia Brasil, a través del Caribe y de regreso a Inglaterra. No fue particularmente difícil. Probablemente ahora podría introducir algunos de los alimentos que mostraron una reacción menor pero soy feliz con mi dieta, no he sentido la necesidad de modificarla, pero cuando accidentalmente como uno de mis “alimentos malos”, no me preocupo ya que mi cuerpo puede manejarlo ahora.

Debo decir que siempre había comido sanamente. 5 verduras al día o más, pan integral, yogurt y todos los alimentos considerados como saludables. Aprendí que puedes comer sanamente y de cualquier forma matarte a ti misma o deteriorar tu salud si tu cuerpo es intolerante a alimentos “sanos”.

Decir que mi vida se ha transformado es subestimado. He recuperado mi vida.

Testimonial de Meme Grant. Originaria de Sudáfrica. Ella vive actualmente en un velero con su esposo, realizando un viaje alrededor del mundo.


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